La viceprimera ministra y titular de Vivienda del Reino Unido, Angela Rayner, presentó su dimisión este viernes al mediodía, tanto al Gobierno como a la dirección del Partido Laborista, tras confirmarse que abonó menos impuestos de los que correspondían en la compra de una vivienda.
El motivo de la renuncia fue un informe ético que concluyó que Rayner había vulnerado el código ministerial, lo que coloca al primer ministro Sir Keir Starmer en una crisis política que lo obligará, probablemente, a reorganizar su gabinete.
La investigación
La indagatoria fue dirigida por Sir Laurie Magnus, asesor independiente sobre normas ministeriales desde diciembre de 2022. Su reporte, entregado a Starmer, sostiene que Rayner actuó “de buena fe” en la operación inmobiliaria, aunque no cumplió las reglas exigidas a los ministros.
Magnus destacó la colaboración de Rayner durante el proceso, pero señaló que ignoró advertencias legales que no constituían asesoría fiscal experta. Aunque la calificó como íntegra y dedicada al servicio público, subrayó que su error en el pago del impuesto de timbre (SDLT), detectado solo tras un fuerte escrutinio mediático, rompía los estándares de conducta del Código Ministerial.
El trasfondo
Rayner alegó que confió en un consejo legal erróneo al abonar menos impuestos de los debidos por un departamento adquirido en Hove. Explicó que usó sus ahorros y recursos provenientes de una indemnización recibida por su hijo discapacitado, canalizados a través de un fideicomiso, para financiar la compra.
Aunque el propio Starmer le había expresado respaldo público, la publicación del informe forzó su salida. Con ello, el líder laborista pierde a una figura clave de su equipo y se enfrenta a una crisis en plena preparación de la conferencia del partido.
Consecuencias políticas
La dimisión supone un golpe duro al liderazgo de Starmer. Además de Rayner, otros movimientos en el gabinete ya están en marcha, con cambios confirmados en ministerios clave.
El escándalo fue amplificado por revelaciones del The Telegraph, que informó que Rayner había evitado pagar un impuesto adicional aplicable a segundas residencias. Aunque abogados de la exviceprimera ministra negaron haber cometido irregularidades, el caso terminó por sellar su salida.
Reacciones
Desde la oposición conservadora, Kemi Badenoch acusó a Starmer de debilidad por no haber destituido antes a Rayner, afirmando que “Gran Bretaña merece algo mejor”.
Con su renuncia al cargo en el gobierno y a la vicelideranza del laborismo, se abre también una disputa interna para reemplazarla en el partido.











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