En el fascinante mundo de la moda, el protagonismo del diseñador o director creativo suele ser indiscutible. Sin embargo, detrás de cada desfile exitoso hay un equipo multidisciplinario de estilistas que juega un rol importante para que la colección cobre vida de manera coherente y atractiva sobre la pasarela.
¿Qué hace un equipo de estilistas en un desfile?
Los estilitas actúan como aliados al diseñador y director creativo en la tarea de presentar la colección con el máximo impacto y sentido. La función principal de este equipo es llevar las prendas a looks completos y armoniosos que transmitan la esencia de la firma, respetando siempre la visión original del creador.
Es importante recordar que las marcas suelen tener equipos internos de estilistas que trabajan bajo la dirección creativa. No son figuras individuales, como los estilistas de celebridades, sino más bien parte de la estructura de la marca.
Entre sus responsabilidades está la edición de la colección: Colaborar en la selección y combinación de las piezas que se mostrarán, asegurándose de que la secuencia resulte atractiva y coherente. No se trata de imponer su criterio, sino de aportar una mirada especializada que ayude a potenciar la propuesta creativa del diseñador.
Además, el estilista añade un valor comercial al desfile. El diseñador se centra en la innovación y el concepto artístico, mientras que el estilista conecta con las tendencias reales y los gustos del público, acercando la colección a quienes finalmente la consumirán. Su experiencia en editoriales, revistas y viajes le da una visión global que contribuye a hacer la moda más accesible, sin perder su esencia.
Es de suma importancia, para que la marca no pierda su esencia, que jamás los estilistas de una firma le dicten al equipo de diseñadores cómo tienen que ser las prendas que tienen que crear. Porque aquí sí la magia de la moda y de la profesión creativa puede desaparecer.

Estilista en desfile de moda
Otro aspecto esencial es la creación de una imagen de impacto, que depende del director creativo y todo el equipo de la firma, es el cuidado de las prendas y el conjunto: Música, iluminación, orden de salida de los looks, e incluso la puesta en escena. El estilista, en coordinación con el equipo, contribuye a diseñar esta experiencia visual, que determina la percepción final del desfile.
“Mi función en una puesta en escena es como la de un tejedor de ideas. Escucho todo el equipo detrás, converso de forma extendida con la marca o diseñador, y empiezo a dar forma a sus ideas, construyendo con esa materia prima una escultura dinámica, la idea es que se logre comunicar el concepto sin necesidad de utilizar las palabras. Como estilista, busco generar emociones en el espectador, que cada salida, la música y la escenografía tengan coherencia, y lleve a la pasarela a algo más que un par de tablas sobre las cuales se camina”, explica Eddy Gómez, estilista de moda.
Además, explica que la comunicación e integración del equipo creativo general es indispensable. Herramientas como el moodboard siempre deben hacer acto de presencia para lograr dar la mayor claridad posible a la idea principal, permitiendo un canal abierto donde cada uno aporte en su área. El ‘tejedor de sueños’ armoniza, crea y reinterpreta las ideas crudas que pueden surgir, puliéndolas hasta que todas, entre sí, formen un gran rompecabezas con riqueza visual y un storytelling que conecte con el ADN de la marca y el público objetivo.
vínculo entre diseñador y estilista suele ser estrecho, y basado en la confianza mutua. Es importante destacar que esta colaboración no resta mérito al diseñador, sino que lo complementa. Ambos roles son necesarios y se alimentan uno del otro para lograr un equilibrio entre creatividad y comercialidad, visión artística y realidad del mercado.
Aunque hoy en día la presencia del estilista en desfiles es casi habitual, no siempre fue así. Grandes diseñadores, como Cristóbal Balenciaga, Christian Dior o Coco Chanel, no contaban con esta figura. Su inclusión refleja la evolución de la industria, donde cada detalle suma para generar una experiencia única y exitosa.
Sin embargo, es vital mantener el equilibrio: El estilismo debe realzar la colección, no opacarla, ni convertirla en un escaparate de tendencias pasajeras sin sentido. La magia de la moda reside en la capacidad de innovar y sorprender, respetando la identidad y el concepto detrás de cada firma.
El estilista es, sin duda, una pieza clave en el engranaje que da vida a un desfile de moda. Su trabajo de coordinación, creatividad y visión comercial contribuye a que la colección no solo se vea bien, sino que comunique y conecte con el público.
fuentes.listin diario











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